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06 Jul 2013

Mumia: ¡No se preocupen, sean felices! Destacado

Escrito por  Mumia Abu-Jamal
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El Congreso ignora la Cuarta Enmienda a la Constitución que rige el registro e incautación arbitrarios. Y, aterrado por la posibilidad de más atentados después del 11 de septiembre de 2001, entregó las llaves de la tienda de dulces a las agencias de investigaciones.

 

Tras las revelaciones del contratista de inteligencia, Edward Snowden, quien afirmó que el gobierno de los Estados Unidos recogió miles de millones de documentos de ciudadanos y registró decenas de millones de llamadas de sus teléfonos celulares, los defensores de los draconianos programas de intervención autorizados por la Ley Patriota se apresuran a defender la intrusión del gobierno, citando la autorización de la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera ( FISA) y la supervisión del Congreso.

Suena bien.  ¿Pero qué es lo que significa en verdad?

Esta corte no es realmente una corte en el sentido tradicional.  No celebra audiencias en una sala de tribunal que está abierta al público.

En el libro The Shadow Factory (Fábrica de Sombras) de James Bamford encontramos jueces de un tribunal secreto que se refieren a la corte FISA como una  corte Potemkin”, o corte falsa que parece ser una corte pero que en realidad es algo diferente (p.270).

Por lo que se refiere al Congreso, tal vez hace algunas cosas bien, pero la supervisión no es una de ellas. L. Fletcher Prouty, un oficial de la Fuerza Aérea que trabajaba con el Estado Mayor Conjunto en varias misiones de la CIA durante la era de la Guerra en Vietnam, cuenta de reunirse con un Senador para informarle sobre unas operaciones secretas.

Según Prouty, el Senador le dijo antes de empezar la sesión informativa: “Que sea breve. Lo que yo no sepa no me perjudica.”

Es decir: “No me digas nada.”

El Congreso ignora la Cuarta Enmienda a la Constitución que rige el registro e incautación arbitrarios.  Y, aterrado por la posibilidad de más atentados después del 11 de septiembre de 2001, entregó las llaves de la tienda de dulces a las agencias de investigaciones.

Para el colmo, a esto le llaman “Ley Patriota.”

Pues, no tan patriótica.

Legalizaron los crímenes e hicieron rutinarias las investigaciones secretas.

Y el gobierno dice que está bien.

¡No se preocupen. Sean felices!

Fuentes:

James Bamford, The Shadow Factory: The Ultra-Secret NSA from 9/11 to the Eavesdropping on America. New York: Doubleday, 2008.

L. Fletcher Prouty, The CIA, Vietnam, and Plot to Assassinate John F. Kennedy. New  York: Skyhorse Publications, 2011.

–© ‘13maj 12 de junio de 2013 Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org Texto circulado por Fatirah Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. Traducción Amig@s de Mumia, México

Fuente: http://amigosdemumiamx.wordpress.com/2013/07/04/no-se-preocupen-sean-felices/

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